Control de la miopía
El control de la miopía reúne técnicas seguras que ayudan a frenar su progresión, sobre todo en niños y adolescentes. Se busca contener el aumento de la graduación y así disminuir el riesgo de futuras complicaciones visuales. Cuanto antes se inicia el tratamiento, mayor suele ser su eficacia para ralentizar la progresión de la miopía.
Beneficios del control de la miopía
- Reducir el ritmo de progresión de la miopía.
- Disminuir el riesgo de patologías asociadas a la miopía alta.
- Mejorar la visión en el estudio, frente a pantallas y en actividades diarias.
Tratamientos disponibles
- Lentes Orto-K: lentes de contacto de uso nocturno que moldean suavemente la córnea para mejorar la visión durante el día sin gafas ni lentes de contacto.
- Lentes oftálmicas específicas (tecnología DIMS): una opción segura y no invasiva mediante un diseño de lentes especial para niños que prefieren gafas.
- Lentes de contacto de desenfoque periférico: diseñadas para ralentizar la progresión de la miopía modificando la visión periférica.
- Recomendaciones de hábitos visuales: pautas diarias para reducir la fatiga ocular y el riesgo de progresión, como pausas frente a pantallas, luz adecuada y tiempo al aire libre.
Está especialmente indicada en niños y jóvenes con miopía en progresión, sobre todo si existen antecedentes familiares. El control temprano de la miopía ayuda a prevenir complicaciones futuras. En Óptica Rambla Pulido estamos para orientarte y cuidar la visión de los más jóvenes.

