Ergonomía visual
La ergonomía visual adapta tu espacio de trabajo o estudio para que tus ojos se sientan cómodos y rindan mejor. Un entorno bien diseñado ayuda a prevenir la fatiga ocular, la visión borrosa, la sequedad y otras molestias, especialmente durante largas horas frente a pantallas.
Cómo cuidar la ergonomía visual en tu día a día
- Cuida la iluminación: una luz adecuada mejora la visión y evita reflejos y sombras. Combina luz general con luz dirigida a tu zona de trabajo. Evita deslumbramientos procedentes de ventanas o lámparas.
- Adopta una buena postura: siéntate recto, con silla regulable y pies apoyados en el suelo. Una postura correcta protege la espalda y favorece la visión.
- Coloca la pantalla correctamente: mantén el monitor a 60–70 cm de distancia. La parte superior debe situarse a la altura de los ojos o ligeramente por debajo. Coloca la pantalla perpendicular a la ventana para evitar reflejos.
- Recuerda parpadear: cuando estamos concentrados, parpadeamos menos y los ojos se resecan. Parpadear de forma consciente ayuda a evitar irritaciones y molestias.
- Haz pausas frecuentes: cada 30–40 minutos, levanta la vista, estira las piernas y enfoca objetos lejanos. Esto relaja la musculatura ocular y reduce la fatiga visual.
- Descansa y cuida tus hábitos: dormir unas 8 horas, mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio regular benefician también tu salud visual.
Cuidar la ergonomía visual es clave para mantener tus ojos saludables y hacer tu día más cómodo. En Óptica Rambla Pulido podemos asesorarte sobre las mejores lentes y soluciones para el trabajo con pantallas.

